28 oct 2013

Vuelve la ‘mini’ devaluación: esperan que el dólar oficial retome su avance al 30% anual


En agosto, el oficial marcó un ritmo de devaluación anualizado cercano al 50%, para luego desacelerarse. La semana pasada, era del 21%. Analistas estiman que, tras las elecciones, el dólar oficial volverá a tomar velocidad

En la última rueda antes de las elecciones, el Banco Central pareció confirmar las expectativas que tiene el mercado para el tipo de cambio oficial ahora que las urgencias proselitistas desaparecen de la agenda. El mayorista avanzó 1,6 centavo el viernes, su mayor suba diaria del mes, un salto que para analistas y operadores adelanta una aceleración en el ritmo de devaluación para lo que queda del año. La autoridad monetaria vendió u$s 40 millones y extendió sus ventas del mes a u$s 1.500 millones.
Tras mostrar un ritmo de devaluación anualizado de cerca del 49% en agosto pasado, la entidad conducida por Mercedes Marcó del Pont pisó el freno: fue desacelerando la suba del dólar oficial en forma gradual hasta marcar un mínimo del 21% al miércoles pasado.
El mayorista subió 1,2% en enero y fue aumentando su velocidad hasta tocar un máximo de 3,03% en agosto. Tras ese pico, en septiembre marcó un 2,09% y en octubre va camino a cerrar en torno al 2%.
Esa menor velocidad de avance del mayorista fue descartada por casi todo el mercado como un tradicional intento de mostrar calma antes de las elecciones de ayer. Ahora, la expectativa es que Marcó del Pont vuelva a mostrar un avance similar al 3% de suba mensual que le imprimió al oficial en el mes de agosto.
“La notable desaceleración del ritmo devaluatorio debe entenderse bajo la premisa de evitar ruido cambiario antes de las elecciones. Volvería a acelerarse desde la semana próxima”, resume Empiria en su último informe. “Estimamos un dólar de $ 6,20 a $ 6,25 para el cierre del año, una tasa de devaluación anualizada del 30%”, extendió Pedro Rabasa, economista de esa consultora.
Además del calendario político local, claro, el contexto externo ayudó al BCRA a morigerar la devaluación.
En agosto, el real se derretía mientras el mundo apostaba por el fin del estímulo monetario en los EE.UU. Desde entonces, el real se recuperó y facilitó el freno a la devaluación local.
“La reciente desaceleración no deja en claro la política del Banco Central en torno al tipo de cambio, quedando por ver si acelerara nuevamente la devaluación del tipo de cambio oficial por encima de la inflación, para ganar competitividad frente a nuestros socios comerciales, o si volverán a la regla del tipo de cambio real multilateral estable, visto y considerando la debilidad económica actual la última opción no sería la más adecuada”, analizó un informe de Elypsis, consultora que estima un dólar de $ 6,12 para el cierre de este año.
El economista Federico Muñoz también estima en 30% el ritmo de depreciación que retomará el oficial a partir de hoy. “Da la sensación de que los precios no se vieron afectados por la devaluación de agosto, así que entiendo que el BCRA aprovechará para recuperarse del atraso cambiario”, señaló.

Los empresarios festejan el triunfo de Massa y esperan cambios en la economía


Es el deseo de la mayoría de los hombres de negocios, pero algunos no descartan que Cristina redoble la apuesta. Contener la inflación es el principal reclamo

La derrota del kirchnerismo en los distritos más importantes del país, pero especialmente en la provincia de Buenos Aires, donde el Frente Renovador aventajaba, al cierre de esta edición, al oficialismo por 12 puntos, fue festejada por un amplio sector del empresariado, que se esperanza con un cambio de rumbo en materia económica durante los próximos dos años. Contener la inflación, corregir los desajustes cambiarios y aflojar con los controles, agilizar la autorización de las importaciones para evitar problemas productivos y disminuir la presión tributaria son algunas de las políticas que los dueños de las empresas reclaman insistentemente desde hace tiempo y que podrían encauzarse si el Gobierno lee correctamente el resultado electoral, afirman desde el establishment.
Pero los caminos son dos: o el kirchnerismo comienza a realizar estas correcciones o se apoya en que no perdió la mayoría en el Congreso y que tiene dos años de gestión por delante y redobla la apuesta. Sin apelar a hacer futurología, muchos empresarios esperan una correcta lectura del resultado, pero otros creen que no habrá grandes cambios.
Desde la Asociación Empresaria Argentina (AEA) se mostraron muy satisfechos con el resultado electoral. Su presidente, Jaime Campos, manifestó que “una vez más, el fortalecimiento de la democracia” los hace ser “más optimistas hacia el futuro”.
También el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Luis Etchevehere, se mostró esperanzado en que “se profundice la institucionalización del país” y que “se reviertan las políticas que le han hecho muy mal al campo”. “Si hay algo que podemos decir de manera contundente es que la inflación, la política cambiaria y el freno a las exportaciones mediante los ROE afectaron al campo y si queremos revertir esta situación, hay que tomar otro camino”, enfatizó el dirigente rural.
Desde la Cámara de Importadores de la Argentina (CIRA), su presidente, Diego Pérez Santisteban, festejó el escenario de “mayor equilibrio” que se generará en el Congreso a partir de diciembre y afirmó que “la lógica para el Gobierno sería reflexionar para volver a enamorar al votante durante estos dos años que le quedan de mandato”. “En el Gobierno se van a debatir entre dos posturas: o toman nota del resultado y hacen los ajustes necesarios o redoblan la apuesta”.
“Con este resultado, Massa se posiciona mejor frente a sus aspiraciones presidenciales, pero el Frente para la Victoria sigue teniendo un caudal de apoyo importante, por lo que la Presidenta va a seguir gobernando con bastante fortaleza los dos años que restan y se van perfilando quiénes son los que pretenden ser candidatos en 2015”, admitió el presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC), Gustavo Weiss, en tanto que agregó que “la economía tendrá los cambios que tenga que tener, pero no influenciados por el resultado electoral”.
En la misma línea se ubicó el vicepresidente de la UIA, José Urtubey, quien relativizó la importancia de las elecciones legislativas porque “el Congreso no sufrirá demasiadas modificaciones y la relación entre los empresarios y el Ejecutivo seguirá su curso”. “Creo que pensar que puede haber cambios drásticos es una mala interpretación porque ello nunca ocurre en una elección de medio término”, afirmó el empresario salteño.
Por su parte, el diputado electo por el Frente Renovador y empresario textil, José Ignacio de Mendiguren, indicó que “si el Gobierno lee bien estos resultados, hará los cambios que tiene para hacer en temas clave como la inflación”. “El resultado lleva tranquilidad a los empresarios porque hubo definiciones, como por ejemplo que se enterró la re-relección. A Venezuela no vamos a ir y se le pone un freno a la Cámpora. Además, el Gobierno comenzó a hablar de suba de precios y de inseguridad”, sostuvo De Mendiguren.

Indices de hoy

Riesgo pais de Argentina -5pts. 891
Riesgo Ecolatina (IRFE) 57pts. 1.066
Tasa Badlar 30 días en $ 19,250%
Evolución de los índices regionales: Latinoamérica 3.422/ Emergentes 1.030
Indice Merval: 5.526,29pts -2,04%
Indice Dow Jones: 15.570,28pts 0,39%

25 oct 2013

Brasil busca concretar el anhelo de la independencia energética


La licitación del yacimiento petrolero off shore de Libra, es el primer paso para lograr el autoabastecimiento de combustible. Un anhelo largamente esperado por los sucesivos gobiernos

En caso de confirmarse las mejores expectativas acerca de las potencialidades de los yacimientos en la camada del pre-sal, en la que el campo de Libra, en la cuenca de Santos, se tornó un símbolo de la futura independencia energética del país, Brasil habrá alcanzado un nivel de seguridad poco común en esa área -y atributos adicionales para fortalecer sus posiciones en el juego geopolítico global, en el que el petróleo constituye una carta relevante, tanto para quién la tiene como para quién, sin ella, tiene que amoldarse a ineluctables insuficiencias.
El mapa global del petróleo atraviesa un momento particular. Con los precios en niveles históricamente altos, proyectos de explotación que estaban encajonados se tornaron viables en los últimos años. El resultado es el inicio de un nuevo ciclo de crecimiento de la oferta a nivel mundial, con consecuencias diversas, que contribuirán a reconfigurar el sector. Países con grandes posibilidades de explotar petróleo de varias maneras, como Brasil con la camada del pre-sal, ganan fuerza en la escena global.
Mientras tanto, la relevancia de productores tradicionales, como los países de Medio Oriente, tiende a caer, principalmente para América del Norte y Europa. Estados Unidos, por ejemplo, es uno de los principales clientes de la región, pero comienza a reducir su dependencia externa con el aumento de la producción doméstica, principalmente de gas.
En la mesa en la que los países juegan el juego de la seguridad energética, la suma cero no es un resultado poco frecuente en temas económicos, de defensa, de supervivencia de regímenes y, no es raro, que sea todo eso al mismo tiempo.
Las ecuaciones con las que se administran los intereses, sean cuales fueran, y respectivas variables, son innumerables. Sin embargo, ahora y desde hace bastante tiempo, incluso antes de conocerse las buenas previsiones sobre producción del pre-sal en el yacimiento de Libra -entre 8.000 millones y 12.000 millones de barriles equivalentes de petróleo-puede verse a Brasil ejercitando los músculos por el petróleo en los movimiento de una política externa que analistas consideran privilegiada: es un triunfo el grado de flexibilidad de acción del país, que no estaría al alcance de otros actores en la mesa de la geopolítica.
China e India serían casos de "players" de cierta manera incómodos por insuficiencias en materia de disponibilidad energética, que Brasil está superando con inventiva y correspondientes ganancias de autonomía en política externa - por ejemplo, en las posiciones que asume en relación a Irán y cuando mantiene en suspenso a proveedores de aviones militares europeos y estadounidenses. No es difícil percibir las triangulaciones de intereses en las que juega Brasil, o podrá jugar en el futuro, partidas geopolíticas en las que debe interactuar con interlocutores que no están exactamente dispuestos a mantener un diálogo entre ellos.
Para Ciro Marques Reis, doctor en geografía por la Universidad del Estado de Rio de Janeiro (UFRJ) que participa en el Grupo de Investigación GeoBrasil, "en un primer momento, el hallazgo de los enormes yacimientos de petróleo en la camada pre-sal del litoral brasileño se vio como una especie de billete premiado, que le permitiría al país entrar en un grupo selecto de países con capacidad de negociación política y comercial basada en la condición de detentor de grandes reservas de petróleo".
Sin embargo, en los mejores escenarios futuros, que Marques Reis diseña como eventualidades que podrán plasmarse en 2030 o 2040, posiblemente Brasil todavía no produzca petróleo suficiente para tornarse un exportador líquido de peso, y subir nuevos escalones en el ranking de relevancia global. Pero según Marques Reis no existen dudas de que, en términos de seguridad energética y de cierto blindaje contra movimientos inesperados del mercado mundial de crudo, el pre-sal agrega valor a una ya importante posición geopolítica de Brasil, principalmente en América del Sur.
La demora de varios años para la realización de la primera licitación del pre-sal bajo la regla de reparto -que ocurrió el lunes-- abrió un paréntesis en la regularidad del camino de fortalecimiento del perfil geopolítico del país. Razones de política interna pesaron bastante, en la decisión de cambiar el sistema y, después, durante el debate que antecedió la nueva normativa. Sin embargo, es un hecho que se estaba escribiendo un capítulo nuevo en la historia de la administración de los intereses brasileños en temas esenciales de economía política y orientación del desarrollo. La geopolítica práctica condensa movimientos domésticos y externos, en constante reacomodamiento de mutuas influencias.
En este mismo proceso, se exhibían para públicos externos nuevas referencias elegidas para el ejercicio del juego geopolítico, que comienzan a probarse, en su acierto y relevancia, a partir de la propia subasta de los yacimientos del campo de Libra.
Se cuestionó y todavía se cuestiona, la necesidad, desde el punto de vista económico, de un nuevo marco regulatorio. El régimen de reparto, como sustituto del de concesión. En este, la empresa operadora paga de antemano un monto fijo al Estado, que se apropia de todos los ingresos generados después. En el de reparto, los ingresos se dividen entre la empresa ganadora (en una licitación en la que el precio es un porcentaje de los ingresos generados) y el Estado, que detenta derechos parciales de accionista.
El economista Samuel Pessôa, profesor de pos-graduación de la Fundación Getulio Vargas (FGV), está entre los críticos. Recordó que, de acuerdo a la argumentación del gobierno, el cambio de marco regulatorio serviría para aumentar los ingresos públicos, porque el riesgo geológico había caído. Lo que significa que el campo de Libra tiene un inmenso depósito de petróleo de buena calidad. El primer objetivo habría sido facilitar la coordinación, por parte de Petrobras, de una política de sustitución de importaciones en el sector petrolero, particularmente en el segmento de bienes de capital, dijo Pessôa.
Su contra-argumento: la base de recaudación será la misma y la industria del petróleo brasileño era pujante con el régimen de concesión. "Ese no era un grave problema, como para frenar un sector que andaba muy bien". Para Pessôa, el costo político y financiero de la alteración no justifica la adopción del modelo de reparto. Con la demora en la definición del nuevo sistema -siete años, desde el descubrimiento del pre-sal-y ahora, apenas comienza el trazado de la explotación concreta en el campo de Libra, surgieron otras fuentes de producción.
Rubens Barbosa, embajador de Brasil en Washington durante el gobierno del ex presidente Fernando Henrique Cardoso, observó que Estados Unidos llevó adelante una monumental inversión a partir de 2003, a pesar de las dificultades iniciales relacionadas con protestas de ambientalistas, en el denominado gas de esquisto, en una acción vinculada a la perspectiva de reindustrialización del país, lo que demandaría más energía disponible.
En 2015, Estados Unidos superará a Rusia y se tornará el mayor productor de gas natural del mundo. Hasta 2017, desbancará a Arabia Saudita y pasará a ser exportador líquido de combustibles en 2025. Un dato que se agrega a otros muy positivos. Su PBI de u$s 15 billones y el poderío político correspondiente, aunque un poco relativizado en la etapa de ascenso de China en el escenario internacional.
Pero China está en la mesa del juego geopolítico como gran consumidora-importadora de petróleo. Aunque no es pequeño, de todos modos, su propio poder. Sus reservas en moneda extranjera rondan los u$s 3,5 billones, que alimentan un fondo soberano de inversiones, mundo afuera, que a finales del año pasado llegaba a cerca de los u$s 600.000 millones, una parte considerable colocado en asociaciones en el sector de petróleo, como las que los chinos pretenden establecer en Brasil, siguiendo lo que hacen con especial empeño en África.
Ese es un buen ejemplo de la triangulación de intereses que la carta petrolera y la flexibilidad de movimientos en el escenario internacional garantizan a Brasil.
La caída de Medio Oriente en el mercado de petróleo y el ascenso de las Américas, que tienen como eje productor a Estados Unidos, Canadá, México, Venezuela y Brasil, es evidente. Por el lado consumidor, China pasó a ser un "player" fundamental y Japón podrá en breve entrar en esa lista. Naturalmente, el curso que tome la economía mundial, que enfrenta desdoblamientos de la crisis expuesta en 2007/2008, encierra factores determinantes tanto sobre la demanda de petróleo como de sus oscilaciones de precio. ¿En ese contexto de perspectivas no propiamente claras, qué importancia efectiva, desde un punto de vista geopolítico, tendrá Brasil con las potencialidades del pre-sal?
Para el diplomático Paulo Roberto Almeida, estudioso de relaciones internacionales, la incertidumbre vinculada al costo de producción y a la tecnología necesaria para la explotación no permiten decir que el país ganará un grado de prominencia global como participante del G-20 y de otros foros internacionales.
Samuel Feldberg, coordinador de estudios sobre Medio Oriente del Grupo de Seguimiento de la Coyuntura Internacional de la Universidad de San Pablo, piensa de manera similar. Cree que el pre-sal no tiene importancia en términos políticos porque ni siquiera comenzó la explotación en el yacimiento y no hay certezas sobre cómo será la matriz energética en el futuro, cuando la producción comenzará a fluir.
La identidad petrolera que proyecta hoy Brasil en el mundo viene construyéndose por caminos que no siempre son rectos ni a un paso constante. Hasta comienzos de la década del setenta, el modelo de explotación fue genuinamente nacional. La flexibilización del monopolio de Petrobras comenzó con el entonces presidente Ernesto Geisel. "Vio que era imposible mantener el nivel de inversión necesaria para el crecimiento del sector", señala Barbosa.
Geisel fortaleció a Petrobras, empresa que había presidido, creando los contratos de riesgo de explotación de petróleo en 1976, que permitieron la asociación de la estatal con empresas extranjeras. Llevó a Petrobras a la petroquímica, al comercio externo y a la venta minorista en las estaciones de servicio.
El gobierno de Fernando Henrique Cardoso dio otro paso en dirección a la flexibilización. Durante su gestión, se creó el modelo de concesión. "Ese cambio no fue aislado, vino dentro de un esfuerzo para modernizar el país", señala Barbosa.
Para Almeida, Cardoso "aprovechó un momento único en la historia de Brasil: una coalición reformista dentro de una enorme crisis inflacionaria, que permitió hacer algunas reformas absolutamente necesarias para la economía y la política del país: la crisis favoreció la aprobación de diversas medidas, constitucionales e infra-constitucionales".
Los pilares de los cambios fueron la apertura de la economía al capital externo --que inició el gobierno de Fernando Collor de Mello--, la privatización de las empresas controladas por el Estado, la quiebra de los monopolios estatales, el alejamiento del Estado de la regulación económica y la modificación del concepto de empresa nacional.
Con el compromiso de que Petrobras no sería privatizada, Cardoso consiguió promulgar la ley 9.478, el 6 de agosto de 1997, que reafirmaba el monopolio del Estado sobre los depósitos de petróleo, gas natural y otros hidrocarburos, pero abría el mercado para que empresas privadas compitieran con Petrobras. Se crearon los dos nuevos agentes que actuarían en el sector: el Consejo Nacional de Política Energética (CNPE), con la tarea de proponer políticas nacionales y medidas específicas para esa área, y la Agencia Nacional de Petróleo (ANP), organismo regulador de la industria.
El modelo de concesión tuvo vigencia hasta el hallazgo del pre-sal, en 2006, cuya mayor área de acumulación es la de Libra, con reservas calculadas entre 8.000 millones y 12.000 millones de barriles equivalentes de petróleo, incluyendo gas natural. Cuatro años después, el Congreso aprobó y el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva promulgó la ley 12.351, sobre el nuevo régimen regulatorio para el pre-sal, el contrato de reparto de la producción.
El hallazgo del yacimiento de Libra pretende terminar con el desacople entre producción y consumo en el país. Brasil, que produce 1,98 millones de barriles de petróleo por día, nunca fue autosuficiente en la producción de derivados, aunque técnicamente Petrobras lo anunció en 2006. Fue porque ese año la producción de petróleo igualó al consumo (igualar o superar significa "autosuficiencia volumétrica" en la metodología de la empresa). Entre 2007 y 2012, el consumo de derivados creció con más fuerza. Según datos de la ANP, la dependencia externa promedio de la nafta es de 13%, mientras la de gasoil es de 15% y la de gas natural y querosén de aviación es de 20%. La cuenta petróleo de la balanza comercial es deficitaria (u$s 9.900 millones en 2012, de los cuales u$s 9.100 millones en derivados)

Tras las elecciones, Siderar podrá repartir dividendos por más de $ 580 millones


La compañía siderúrgica de la familia Rocca, donde la Anses posee 26% del capital, decidió premiar a sus accionistas locales y extranjeros con dinero en efectivo

Las presiones del Gobierno y de los representantes de la Anses en las empresas más grandes del país para evitar el pago de ganancias entre sus accionistas, o por lo menos disminuir los montos a repartir ya dejaron de tener efecto. Desde principios de este año, la mayoría de las compañías que cotizan en Bolsa volvieron a incrementar los montos, empujados por el año electoral, por la necesidad de volver a reconocer la apuesta que hacen sus accionistas y para evitar una tasa del 10% que se aplicará a la distribución de ganancias.
De hecho, en lo que va de 2013 se distribuyeron más de $ 20.000 millones, según datos del Instituto Argentino de Mercado de Capitales (IAMC). Si bien la cifra está lejos de los $ 92.000 millones de 2011, se acercan a los $ 38.722 millones del año pasado.
Entre la lista de las que encabezan la distribución de dividendos este año figura Siderar, que en 2011 había distribuido apenas $ 180 millones. El monto fue ocho veces menor a lo repartido en 2010 cuando ganó $1.341 millones. De hecho, la sociedad y el Gobierno se enfrentaron precisamente por el reparto de ganancias, ya que los accionistas de la Anses rechazaron la decisión y el tema terminó en la Justicia.
En cuanto a este año, Siderar ya repartió $ 361 millones en abril pasado, y ahora volverá a repetir la ecuación. El miércoles, una asamblea de accionistas de la sociedad de la familia Rocca aprobó aplicar otros $ 587,22 millones de una reserva especial para el pago de dividendos en efectivo, a parir del lunes 4 de noviembre. Es decir que hasta ahora, lleva distribuidos $ 948 millones entre sus accionistas.
En el caso del monto que repartirá apenas unos pocos días después de conocerse el resultado de las elecciones del 27 de octubre, representa el 13% sobre el capital social de $ 4.517,09 millones, equivalente a 0,13 peso por acción de valor nominal un peso ($ 1). En el último ejercicio, que cerró con un Patrimonio Neto de $ 11.832,6 millones, la compañía siderúrgica que integra el conglomerado Ternium registró una ganancia de $ 539,94 millones.
El reparto se lleva a cabo con el visto bueno del Gobierno, donde la Anses posee el 26% del capital y donde los representantes del organismo a cargo de las jubilaciones son el viceministro de Economía, Axel Kicillof, junto a Damián Camacho y Francisco José Cudós como miembros titulares del Directorio; y Cristian Alexis Girard, Federico Marongiu y Ricardo Alberto Della Felice como miembros suplentes.
Según informó Ternium a la Bolsa, ‘en la actualidad, la sociedad tiene constituida una Reserva para Futuros Dividendos por la suma de $ 2.285.793.102, y que, de acuerdo a las instrucciones oportunamente impartidas en la Asamblea de Accionistas, el Directorio se encuentra facultado expresamente para que, cuando lo considere oportuno, proceda a distribuir parcial o totalmente el monto de la citada Reserva para Futuros Dividendos, sin que la misma revista el carácter de dividendo anticipado‘.
En este contexto, el presidente de Siderar, Daniel Novegil, informó a los asistentes de la asamblea que Siderar percibiría en los próximos días un dividendo extraordinario de su compañía asociada Ternium México y agregó que teniendo en cuenta ese dividendo, las condiciones financieras de la sociedad así como sus resultados operativos, ‘se encontraba en condiciones de desafectar la suma de
$ 587.222.223 de la mencionada reserva, procediéndose con ello al pago de un dividendo en efectivo a favor de todos los tenedores de acciones representativas del capital social‘.
Novegil aclaró que dicho dividendo ‘representa el 13% del capital social actualmente en circulación, $ 4.517.094.023, y es de $ 0,13 por acción‘. Y advirtió que la propuesta no afecta la ejecución del Programa de Inversiones 2012-2013 aprobado por Siderar el 18 de enero de 2012 por más de u$s 500 millones.
El pago de este dividendo incluirá la transferencia de fondos a cuentas que informen los accionistas no residentes de Siderar , tal como ya lo dispuso la sociedad en la Asamblea Ordinaria de Accionistas del abril de 2013. Es decir, los accionistas no residentes tendrán la opción de percibir el dividendo mencionado en pesos o bien en dólares, mediante transferencia bancaria, para lo cual deberán notificar su conformidad a la sociedad indicando la cuenta, banco y demás datos a los fines de poder realizar las gestiones de transferencia respectivas..
La suba del monto a repartir se dio justo en un año en el que las ganancias de Siderar bajaron fuerte.
En 2011 había repartido $ 180 millones sobre ganancias de
$ 1.432 millones, mientras que el año pasado distribuyó $ 361 millones sobre una utilidad de
$ 539,9 millones.

Más de la mitad de las acciones del Merval subieron al menos un 100%


La renta variable estuvo de fiesta durante todo el año, principalmente desde las PASO. En dos meses los papeles de Edenor se dispararon casi 230% mientras que la peor performance fue la de Tenaris, que aún así ganó 13,8%. La toma de ganancias del miércoles quedó opacada por el salto de 5,2% que registró ayer el Merval

A diferencia de lo que se prevé para un año electoral –incertidumbre política de por medio–, las acciones se catapultaron, al punto de llegar a cuadruplicar su valor. Incluso, más de la mitad de los papeles del Merval subieron por encima del 100% en lo que va de 2013.
Gran parte de este avance se consolidó en los últimos dos meses, a partir de que las PASO dieron como posible ganador de los comicios de este domingo a la oposición. De la mano de un aluvión de alzas que se dio ayer, las acciones del índice treparon hasta 227% en ese período, como fue el caso de Edenor, un papel que vuelve a sorprende en cada rueda. Pero ésta no fue la única apuesta que rindió tres dígitos en dos meses: Banco Francés y Pampa treparon 110% y 100% respectivamente. Asimimo, la “peor” performance resultó ser de 13,8% arriba, en uno de los papeles más relevantes del Merval, Tenaris.
Ayer la bolsa trepó 5,2% y dejó sin efecto la toma de ganancias del miércoles, de 4,5%. Las subas las lideraron
Las ocho empresas cuyas acciones llevan ganados más de 100% en el año según el IAMC son Edenor (338,9%), Grupo Financiero Galicia (136.5%), Banco Macro (135,5%), Pampa (135%), Telecom (133,5%), Banco Francés (124,3%), YPF (111,1%) y Siderar (108,4%), salvo la siderúrgica, todas ligadas al sector bancario o energético.
No obstante, es necesario aclarar que ambos sectores crecen por motivos diferentes, más allá de las expectativas favorables que mueven al mercado en general, producto de la creencia de que el gobierno perderá poder en las próximas elecciones.
En el caso de los bancos, la influencia del consumo y la tendencia de bonos -activos también en alza- reflejados en buenos balances tentaron a los inversores. “Vimos resultados muy buenos en el último año y medio que no se habían trasladado al precio de las acciones”, dijo un operador que prefirió no ser identificado. “Estaban muy baratas”, remarcó.
En cambio, el salto de las energéticas se debió a las perpectivas de la plaza porteña de una actualización de tarifas, un driver que en otras oportunidades también hizo subir al sector.
Por otro lado, si bien en los últimos dos meses hubo un rally inusitado en pleno período preelectoral. Fue fundamental la aprobación del incremento del límite de deuda de Estados Unidos y el acuerdo del gobierno con empresas que tenían laudos ante los tribunales internacionales del Ciadi. “Esto provocó que los grandes fondos destinaran su liquidez a los ADRs argentinos, y luego esa suba se volcó al mercado local”, señaló una fuente de la city porteña.
“Más allá de intentar ensayar una toma de ganancias en las últimas ruedas -de manera rotativa entre acciones y bonos-los operadores también están dejando en claro que no están dispuestos a bajarse de sus apuestas”, detalló el economista Gustavo Ber, titular de Estudio Ber.
En sintonía, un operador sostuvo que se pueden detectar dos tipos de inversores, “quienes juegan con las elecciones y los que apuestan al escenario postelectoral”. Los primeros ya compraron y venían ganando mucho, son los que se tomaron beneficios y se retiraron hasta encontrar una nueva oportunidad de compra; los segundos eligieron acciones en los últimos días, apostando a que después de las elecciones el mercado seguirá en alza.

Dólar electoral: el ‘feriado blue’ de Moreno redujo al mínimo las ventas pero no el precio


El mercado informal afectó el golpe del llamado a un “feriado cambiario” hecho por el Secretario de Comercio, Guillermo Moreno, un día antes. Gendarmes, inspectores de distintas dependencias oficiales recorrieron ayer las peatonales del microcentro para ahuyentar a los “arbolitos” que ofrecen divisas en esas calles. Las cuevas, por su parte, se limitaron a completar operaciones iniciadas el día anterior y a trabajar sólo con clientes. Las pocas operaciones que se concretaron se hicieron en $ 10,10 o por encima, al mismo precio de referencia del día anterior.
A horas de las elecciones legislativas, la brecha que separa al oficial del paralelo asciende al 71%, 10 puntos porcentuales por encima del nivel al que llegó a las primarias de agosto, pero todavía lejos del 100% récord que marcó en mayo de este año.
El blue avanzó 13% desde las elecciones del 11 de agosto pasado, frente al 6% que acumuló en el mismo plazo el dólar oficial. En lo que va del año, el informal gana 50% y el oficial 19%.
Las presiones oficiales a banqueros y cambistas, más el refuerzo de los controles callejeros, lograron reducir al mínimo las operaciones cambiarias que se pactan a espaldas de la AFIP. El jueves, llamado oficiales –algunos hechos por el propio Moreno– ordenaron que de aquí a las elecciones no se operara más divisas en el mercado informal. Los cambistas se acercaron ayer a la City, pero la masiva presencia de inspectores truncó las operaciones.
Inspectores de la AFIP, el Banco Central y la Secretaría de Comercio se turnaron para copar la City. Desde temprano por la mañana, los primeros eran los más visibles en Florida, Lavalle, San Martín y Reconquista. Pasado el mediodía, personal que decía responder a Guillermo Moreno se sumó a los controles.
La redada al microcentro tuvo su efecto en el epicentro del mercado imformal, y aunque no afectó a las cuevas que operan en la periferia, las transacciones que se hicieron no alcanzaron para marcar un nuevo precio de referencia.
“Nosotros vinimos a trabajar normalmente pero no hicimos casi nada, más allá de cerrar las ventas que ya se habían hablado ayer”, dijo un cuevero minorista.
“La mayoría de las cuevas trabajan sólo con clientes conocidos o con los que ya habían empezado una operación”, agregó el mismo operador.
Como resultado de estas trabas, la falta de oferta no es exclusiva del mercado oficial. También en el paralelo conseguir los billetes para cerrar una venta es complejo en estos días de feriado cambiario blue, donde las cuevas mayoristas no pueden vender en cantidad para no atraer miradas y prefieren quedarse al margen de la plaza, esperando subas mayores de la divisa informal.
“Estuvo poco operado por los controles pero nadie largó abajo de $ 10,10”, dijo un operador bursátil.
La cotización hermana del blue, el contado con liquidación, se movió al alza hasta los $ 9,40, aunque sin grandes volúmenes operados.
Según operadores consultados, el feriado decretado por Moreno continuaría el día de hoy con renovados controles y redadas, con el objetivo de garantizar al Gobierno unas elecciones legislativas sin nuevos sobresaltos cambiarios.